Declaración pública del Obispado de Valparaíso.

Ante los acontecimientos ocurridos ayer, sábado 26 de octubre de 2019 en la Iglesia Catedral, el Obispado de Valparaíso declara lo siguiente:

1.- A las 21:00 hrs., aproximadamente, un grupo de personas abrieron una puerta de entrada a la Iglesia Catedral de Valparaíso con el objeto de robar algunas bancas para ser usadas como barricadas y hacer fogatas con ellas en las inmediaciones de la Plaza de La Victoria. Junto a esto, rompieron un Bautisterio ubicado en la entrada del templo.

2.- Gracias a la oportuna colaboración de la Armada, de Carabineros, comunidad parroquial y personal del Obispado, pudieron impedir que los daños a personas y a las instalaciones del Templo fueran de mayor consideración.

3.- Esta dolorosa acción violenta, nos urge a renovar la solidaridad con tantas personas que en estos días han perdido sus empleos y fuentes laborales por los saqueos e incendios, sobre todo en el centro de la ciudad de Valparaíso. Al respecto, recordamos las palabras del Papa Francisco: “La violencia termina volviendo mentirosa la causa más justa”.

4.- Como respuesta ante estos hechos, las parroquias han llamado en estos días a recibir alimentos y otros enseres para ir en ayuda de los que se han quedado sin lo básico para su sustento diario. Al mismo tiempo, las comunidades cristianas siguen ofreciendo atención a los migrantes, a los cesantes y personas de situación de calle en sus comedores solidarios, apoyo a los adultos mayores en los hogares de ancianos, orientación en defensa jurídica y atención básica de salud, entre otras muchas iniciativas solidarias permanentes.

5.- Es así que, desde el primer día de las legítimas y pacíficas movilizaciones sociales en nuestro país, las unidades pastorales de la Diócesis de Valparaíso han abierto sus puertas a todos los vecinos para abrir espacios de acogida y de apoyo, para realizar la oración “sin cesar, ni desanimarse”, para ofrecer una reflexión de discernimiento ante las demandas de justicia y equidad que pide el país, y buscar caminos de solución. También para pedir perdón por nuestros pecados de egoísmo e indiferencia ante las angustias y tristezas de tantos chilenos, y para organizar respuestas solidarias cotidianas que estén a la mano de cada uno de los vecinos.

6.- Es tiempo de diálogo constructivo y de unidad de todos sin excepción desde la humildad y del sincero compromiso cotidiano por un Chile más justo y solidario en el “amor de Cristo que nos urge”.

7.- Agradecemos a tantas personas e instituciones que se han acercado a expresar su apoyo y compromiso por la justicia, el diálogo, el perdón y la paz. Gracias a Carabineros y a la Armada por su protección. Gracias también al Sr. Alcalde de Valparaíso, quien nos ha expresado también su cercanía solidaria. Nos unimos especialmente al pueblo de Valparaíso que sufre y espera la colaboración de cada uno de nosotros.

8.- En estos días recordamos a san Juan Pablo II, quien en su visita a Chile en abril de 1987 nos dijo tres frases de la mayor actualidad: “No tengáis miedo de mirarlo a Él”; “Los pobres no pueden esperar”; y “El amor es más fuerte”. Gracias “peregrino de la Paz” que nos acompañas hoy también.

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