Porteños y porteñas se esperanzan con un nuevo pulmón verde para Valparaíso

La Quebrada Cabritería es una de las quebradas más grandes de Valparaíso. Ubicada entre los cerros Placeres, Barón y Rodelillo, este lugar alberga una abundante biodiversidad de flores y árboles propios de la zona, tales como Boldos, Peumos y Quillayes, entre otras especies nativas. Además, en esta pronunciada y extensa quebrada habitan más de 30 tipos de aves, que convierten a este sector en una gran reserva natural emplazada en medio de la ciudad.

Una de las principales características de este lugar es su bosque esclerófilo endémico, es decir, una formación vegetal propia de Chile, que es posible encontrar solamente entre la Región de Valparaíso y la Región del Biobío. Las cerca de 100 hectáreas que conforman esta quebrada son una muestra de las especies originales de la región, una fotografía viva de la vegetación que existía en este lugar previo a su colonización. La parte más alta de la quebrada, conocida como el Bosque del Diablo, alberga una gran diversidad natural, tanto en su bosque originario como en su avifauna, siendo una las especies más importantes la Palma Chilena, hierbas milenarias que datan desde el periodo jurásico.

Esta extensa y pronunciada quebrada se emplaza desde la avenida Juan Pablo II hasta el sector de Yolanda y actualmente, en sus alrededores, habitan más de 30 mil porteños y porteñas, quienes se esperanzan con la oportunidad de proteger este lugar con la modificación parcial del Plan Regulador Comunal, definiéndola como la primera Gran Área Verde de Valparaíso, la cual se extendería desde el cerro hasta casi el plan de la ciudad, rescatando de esta forma el valor de su patrimonio natural y social.

Así lo afirma Madelaine Taiba, vecina del sector de Las Palmas, en el cerro Los Placeres, e integrante de la Red de Amigos de Cabritería, quien asegura que nombrando la Quebrada Cabritería como Área Verde, es posible protegerla y conservarla para las futuras generaciones. “Como habitante de este lugar, desde pequeña fui creciendo viendo los cambios que se producían aquí. Ahora que estoy más grande, y que otros vecinos también se han dado cuenta de la importancia de nuestro entorno, sabemos que es un lugar al que podemos sacarle mucho provecho. Podrían hacerse recorridos educativos, salidas familiares, tener un espacio para la espiritualidad y darle muchos otros sentidos al parque, siempre y cuando se conserven sus espacios y que no sean tan invadidos. Que se nombre este sector como Área Verde por el Plan Regulador Comunal tiene una importancia tremenda, porque sería un espacio verde en Valparaíso, bastante amplio y al que se le puede sacar mucho partido”.

Ximena Ugalde, presidenta de la EcoAgrupación Estero Cabritería  y miembro de la Red de Amigos de Cabritería, comentó que en Valparaíso, la falta de áreas verdes ha significado que las personas dejen de salir de sus casas, de relacionarse con el otro, pues no hay un lugar en torno a la naturaleza donde la gente vaya a compartir, pero la definición de esta Gran Área Verde en medio de la ciudad podría ayudar a remediar esto. “La biodiversidad en la Quebrada Cabritería es muy rica, se han reconocido especies que no están en otros lados, algunas de estas  especies en extinción, pero que en este lugar están, y en estado adulto, como la Adesmia Balsámica. Lo más importantes de la definición que presenta el Plan Regulador es que esto permitiría contar con recursos para la mantención y el cuidado de las diversas especies que hay en este lugar. Actualmente la quebrada no tiene ninguna señalética, no se indica en ningún lado el nombre  de las especies que allí hay, ni tampoco las condiciones adecuadas para que otras personas la puedan recorrer. Entonces, para comenzar a solucionar eso, se necesita del recurso y del amparo de un organismo público pues nuestro objetivo final es lograr que este lugar sea declarado como Santuario de la Naturaleza, ya que tiene todas las características para serlo”.

Quien reafirma esta postura es Carlos Vásquez, geógrafo de la Universidad Católica de Valparaíso, Director del Colegio de Geógrafos de Valparaíso, miembro desde hace 20 años, de la Corporación Laguna Verde y especialista en temas medioambientales, quien plantea que “junto a los vecinos creemos que es muy importante convertir este sitio en un gran parque urbano natural, porque beneficiaría no sólo a los vecinos inmediatos a la quebrada, sino que a todos los porteños, y de esta forma es posible ir resguardando el sitio y proyectando su conservación en el tiempo. Es imprescindible que este lugar sea nombrado como Área Verde, porque sería una perdida irrecuperable para todos los habitantes de esta ciudad no contar con la posibilidad de tener un gran parque urbano inserto en medio de la ciudad, pues el patrimonio no es solo lo arquitectónico, sino también sus áreas verdes naturales y originarias”.

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